Sin duda la ciudad es el mejor escenario para los músicos con artes excepcionales. Encontraras variedad de personas tocando el acordeón, guitarra o violín con la funda abierta en el suelo que han causado la incomodidad de las personas que viven cerca a los lugares más concurridos. Vecinos que actualmente muestran su fastidio con las mismas melodías una y otra vez.

La música de la calle «sin pausas», es al parecer incompatible con la vida en el barrio. Los inquilinos de dichas zonas se sienten asfixiados de escuchar la misma canción siete veces en esa misma mañana, mientras para un transeúnte de paso se encuentra anonadado.

La Zona de Protección Acústica Especial, ha vuelto a tomar partido a favor de los vecinos por cuyas ventanas se encuentran con conciertos en vivo desde que amanece hasta altas horas de la noche.

Es por eso que, se ha prohibido tocar en algunas de las calles más visitadas de Madrid, como:

  • Fuencarral
  • Plaza del Dos de Mayo
  • Plaza de Santa Ana
  • Plaza de la Calle Mayor

Quienes pongan a prueba la prohibición ya mencionada anteriormente, serán multados y, si llevan un amplificador, les será requisado de forma temporal.

Estos músicos tendrán que tomar como medida de prevención algunos horarios y úbicaciones ya organizadas por la ZPAE.

  • Zonas autorizadas de 10:00 h a 22:00 h / en verano 23:00 h.
  • Prohíbido de 15:00 h a 17:00 h.
  • Zonas residenciales cuentan con horarios más estrictos y complejos.

Además, como solución a la melodía sin fin: Un músico podrá estar dos horas en un mismo sitio, y sólo una si se sitúa en una zona residencial. Al menos así ahora habrá más temas hablados con normalidad y menos gritos.